Antigüedad
Las
primeras evidencias --hasta el momento-- de los Mastiffs
(o perros gigantes muy parecidos a estos) están fechadas
en 2200 AC en Asia, estas son los relieves de un jarrón
del imperio Babilónico-Asirio (ahora en el Museo Británico)
que muestran un perro muy parecido al Mastiff cazando leones.
Esculturas encontradas en Asiria datadas en 650 AC también
recuerdan a un Mastiff. Se cree que comerciantes fenicios
introducieron el Mastiff a Inglaterra alrededor del año
500 AC. Otros creen que las tribus Celtas que alrededor
del año 400 AC cruzaron los Alpes suizos hacia el norte
de Italia y continuaron a Francia y España también llegaron
a las islas Británicas. Los Mastiffs eran usados como perros
de guerra y acompañaban a los celtas en sus travesías.
El
gran general Aníbal (218 AC) guió sus fuerzas por el Este
de España sobre los Pirineos y los Alpes consistentes en
90.000 soldados de infantería, 12.000 de caballería, y cerca
de 40 elefantes viajaron todo el otoño, él también llevó
varios batallones de Mastiffs entrenados para la guerra,
los cuales durante el largo viaje "fraternizaron" con la
población local produciendo el Mastiff de los Alpes lo que
hoy se conoce como San Bernardo y otras razas como Mastiff
Napolitano, Mastiff de los Pirineos y Mastiff Español. En
realidad todos los perros grandes de las montañas de España,
Francia, Turquía y los Balcanes tienen en su origen la sangre
del Mastiff, hasta el Chow Chow lleva la sangre del Mastiff
así como el Pug, el cual originalmente fue una forma de
Mastiff enano.
Durante
la ocupación romana de Britania (55 AC - 415 AC) muchos
perros fueron exportados desde Britania a Roma para ser
usados como guardianes tanto de las propiedades como de
los prisioneros y también para las lides en las arenas.
Los perros tenían que luchar por sus vidas contra todo lo
que los romanos traían a casa de sus numerosas expediciones.
Animales africanos como el león eran muy populares en las
arenas. Peleas entre diferentes perros y las luchas entre
un perro y un oso eran las actividades más comunes de los
perros en esos días. Los romanos también encontraron que
el Mastiff era interesante como arma de guerra y cuando
el Imperio Romano alcanzaba su mayor poder también alcanzaron
los Mastiffs al tener la más respetada posición como perros
de guerra y de lid. Se supone que el Mastiff fue el perro
favorito de Cesar.